Comunidad LGBTI gana cada vez más espacios

 

Esta colectividad sigue luchando para que no los discriminen por su condición sexual

Gracias a demandas y acciones de tutelas impetradas ante la Corte Constitucional y demás estrados judiciales, así como al valor y al coraje de sus miembros, la comunidad LGBTI de Colombia ha conquistado una serie de derechos que antes les eran vulnerados en una sociedad mayoritariamente reacia a aceptarlos como personas comunes y corrientes.

La lucha, en medio de la férrea oposición de sectores ultraconservadores y homofóbicos, no ha sido fácil para esta colectividad conformada por lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexuales.

Sin embargo, poco a poco han ganado espacios en Colombia, sobre todo las parejas del mismo sexo. Actualmente tienen derecho a conformar uniones maritales de hecho con todos los efectos legales que aplican para las parejas heterosexuales.

De acuerdo con la abogada Kelia Álvarez López, estas personas pueden afiliar a su pareja al sistema de seguridad social en salud, en el régimen contributivo, según sentencia C-811 de 2007.

También tienen derecho a que el compañero/a permanente sea beneficiario de la pensión de sobrevivientes en primer orden. Pueden demandar al compañero/a permanente en caso de inasistencia alimentaria.

Igualmente gozan del derecho al subsidio de vivienda y familiar, nacionalidad, verdad, justicia y reparación de víctimas, protección ante violencia intrafamiliar y patrimonio de familia no embargable. “De igual modo poseen el derecho de acceder a la pensión de sobrevivientes del compañero/a permanente fallecido bajo los mismos requisitos que tienen las parejas heterosexuales, el derecho a recibir la porción conyugal del compañero/a permanente fallecido. Asimismo las parejas del mismo sexo gozan del derecho de ser reconocidas como familia, entre otros derechos civiles, políticos, sociales, económicos, migratorios y penales que antes estaban reservados únicamente a las parejas heterosexuales”, explicó la abogada Álvarez López.

PAREJA EJEMPLAR

Jairo Polo, presidente de la Corporación del Carnaval Gay de Barranquilla, y Fabián Gómez mantienen una relación sentimental desde hace 27 años, basada como afirman, en el amor y el respeto mutuo. “Desde que nos conocimos nos flechamos, nos enamoramos. Convivimos felices como cualquier pareja heterosexual. Nos comprendemos y somos el uno para el otro en todos los sentidos”, explica Jairo con el visto bueno de Fabián, siempre a su lado.

Esta pareja fue la primera en celebrar, el 18 de mayo del 2008, la primera unión marital entre dos personas del mismo sexo en Barranquilla. La unión se formalizó en la Notaría Séptima. Ambos lucen orgullosos sus anillos de oro que simbolizan dicha unión.

AL DÍA estuvo en el hogar de esta pareja en el barrio Los Nogales. Apenas al entrar se respira un aire de paz, armonía y gran espiritualidad. Jairo es padre de dos jóvenes. El varón es pastor de la iglesia evangélica, mientras que la mujer es ama de casa. “Mis hijos, así como el resto de mi familia, me respetan y adoran. Nos aceptan y apoyan a Fabián y a mi. Nuestros vecinos también nos respetan, así que somos felices”, subraya Jairo, tomando la mano de su pareja.

Para ellos, el Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez, le está haciendo un daño enorme a la comunidad LGBTI colombiana. “No lo satanizo, no lo juzgo, pero le pregunto a este señor: ¿quién es él para juzgar y satanizar a las personas por su condición sexual?”, manifiesta Jairo. Ambos coinciden en que una forma de enfrentar la homofobia y la discriminación sexual es cultivando la tolerancia y creando una cátedra en los colegios y universidades para educar a los jóvenes en torno a la diversidad sexual.

“Somos hijos de Dios. Creemos en Él. Fabián y yo vamos a misa, y el sacerdote nos da su bendición”, enfatiza Jairo. Se definen como una pareja normal. “Los gais no somos de mentes pervertidas. La sociedad tiene que aceptar nuestras inclinaciones sexuales. Si en el más allá me encuentro con el Procurador, le diré que si él hubiese sido más tolerante y paciente, Colombia sería diferente en materia de diversidad de género”, puntualizó sonriente Jairo Polo.

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